Educación coactiva cientifiko.com

Consecuencias, ventajas e inconvenientes de una educación coactiva

Por: Mou D. Khamlichi
Si te gusta este post, compártelo con tu amigos

Al momento en que la educación coactiva se ve aplicada en los más jóvenes, se imparten clases más frías enfocadas en la domesticación, mucho más que en el aprendizaje.

Dentro del marco de la pedagogía docente se establece que la educación debe estar enfocada en el desarrollo y bienestar de cada estudiante. Esto difiere un poco de lo que es la educación coactiva en los planteles educativos.

En un sentido amplio, la educación o pedagogía coactiva viene dada desde tiempos remotos donde se impartían conocimientos bajo la ausencia del respeto humano. Esto es, sin lugar a dudas, una forma humillante de manejar el conocimiento por medio del autoritarismo.

Se creía que el ser humano era indigno del conocimiento y bien podía ser domesticada su naturaleza. Esa misma naturaleza era descrita con disposiciones para el bien o el mal, y todo dependía del individuo.

El ser humano podía ser bueno o malo en general, pero no podría variar. En otras palabras, no puede ser bueno en ciertos actos y malo en otros, aun cuando sean actos totalmente distintos. Es una afirmación que se ha mantenido por muchos años y tomó un camino directo a la educación.

Consecuencias de la aplicación de la educación coactiva

En palabras del filósofo alemán Immanuel Kant, el ser humano es el único ser vivo que puede y debe ser educado bajo la coacción para cambiar su animalidad por la humanidad.

Al emplear esta educación coactiva en personas jóvenes, se busca que la disciplina los moldee en personas socialmente correctas. En sí se borra la animalidad que viene en la naturaleza humana con estrategias netamente negativas.

La disciplina aplicada en escuelas con esta corriente educativa somete a los estudiantes a cambiar sus actos naturales por otros más humanos. Esto se ve claramente en los inicios de la educación con los infantes al aprender las normas sociales.

Educación coactiva

Un ejemplo de ello es el aprender las normas del hablante y oyente. Los niños siempre quieren hablar primero y no dejan que los demás lo hagan, lo cual crea un espacio de ruido y desorden.

Esas conductas son comunes de la naturaleza humana en su más pura expresión, y es lo que la educación coactiva busca corregir. Por medio de la obediencia y prácticas constantes se hace entender a los infantes las normas mencionadas, lo cual se traduce en una coacción.

Los estudiantes pronto se ven en un estado de obediencia pasiva y sumisión por parte de los profesores. Estos últimos toman control de la clase para impartir los conocimientos de una forma casi mecánica.

La completa sumisión de la clase no es una estrategia de aprendizaje recomendada, ya que los estudiantes tendrán más miedo que interés por sus asignaturas.

Si se trata con niños pequeños, esta coacción pasa de ser mecánica por el miedo a ser una coacción moral. Puede sentir que sus profesores solo quieren controlarlo y manipularlo, lo cual genera rechazo a ellos, y por consiguiente a cualquier figura de autoridad.

Se produce una resistencia casi inevitable a la sociedad y sus normas, y si no se trata con cuidado, puede generar un comportamiento rebelde y hasta peligroso.

Desarrollo de la personalidad y el cuidado personal

Una de las cosas en las cuales se destaca la educación coactiva es en la promoción del cuidado personal desde temprana edad. Esto se refiere a permitir que los niños entiendan la importancia de su bienestar personal.

Muchos padres sobreprotegen a sus hijos ante cualquier evento o situación en la que el infante se sienta incómodo. Incluso actúan cuando ellos son quienes piensan que una situación es perjudicial para el infante, aún si este último no lo ve así.

Los casos más comunes son cuando los padres corren por sus hijos cuando estos lloran. Instintivamente se sabe que el llanto es un llamado de auxilio, pero cuando un niño lo emplea constantemente pasa a ser una herramienta de manipulación para ser dependiente de sus padres.

Es obvio que un niño pequeño llore por rabietas, pero si lo hace por cualquier cosa que no le guste, ya se trata de la necesidad de atención constante. A su vez, si los padres reaccionan con rapidez ante el llanto, se tornará en una herramienta de manipulación.

Esto es algo que busca evitar la educación coactiva al demostrar que si no se actúa inmediatamente ante el llanto, estos niños dejan de hacerlo. Al final se muestra que nada malo ocurría con el infante.

Estas conductas manipuladoras son comunes en el reino animal, pero pasan a ser un problema en los humanos cuando se busca eliminar esa animalidad. No importa si son respuestas negativas, es importante que el infante no se acostumbre a que se cumplan todos sus caprichos solo por llorar.

Con ello se llega al foco de esta educación tan controversial, donde la creación de hábitos en el hogar es producto de la enseñanza en las escuelas. Los niños deberán acostumbrarse a los hábitos de ambos lugares, lo que se puede y no se puede hacer, y cuándo hacerlo.

Esto da paso al desarrollo de la personalidad del niño con pasos cortos pero seguros. Cada vez que se establece un hábito, este se mantiene indefinidamente en el niño y le obliga a actuar de cierta forma.

En conjunto a ello están los valores morales que se crean a base de un criterio personal y las enseñanzas previas. Estos valores varían dependiendo de la persona, la frecuencia de los hábitos y el modelo que tenga en el hogar, mucho más que el de la escuela.

De esta forma se aleja cada vez más al niño de su lado más animal para volverse un ser humano íntegro.

Educación coactiva

Ventajas en la educación coactiva

Si bien la educación coactiva se muestra como una educación forzada que limita el pensamiento creativo de los niños, la realidad es que ofrece beneficios en el desarrollo académico y social de los estudiantes.

Bajo el ojo experto de los docentes que guían su crecimiento y cumplimiento de las normas sociales, se forman personas respetuosas que entienden la importancia del respeto y el orden en una comunidad. Son personas que pueden formar una sociedad más organizada bajo el pensamiento crítico.

La creación de hábitos y valores es otro factor a tomar en cuenta. Con el empleo de una correcta disciplina se fomentan el respeto, la tolerancia, la aceptación y el carácter.

Claro está que para lograrlo debe existir un espacio para el razonamiento y el escepticismo. No es común en una doctrina netamente coactiva, pero se han aplicado nuevas estrategias que les dan voz a los estudiantes en la clase.

Es en ese espacio donde se le permite al estudiante crear sus propias opiniones de lo aprendido. Es posible que desarrollen nuevos conceptos de lo que se debe hacer dentro de su sociedad.

En países donde las normas sociales son muy importantes es normal encontrar la educación coactiva en todo su esplendor. Los estudiantes entienden desde temprana edad la importancia de las normas sociales y los buenos hábitos.

Sorpresivamente no se suelen encontrar dificultades en estos sistemas educativos, ya que la educación, aunque sea rígida, es efectiva por su constancia. Emplean estrategias de enseñanza donde el estudiante recibe la información a un nivel inconsciente.

Inconvenientes en la educación coactiva

Es evidente que una educación enfocada en la supresión de los instintos básicos o naturales de un ser vivo sea fuerte en más de un sentido. Esto no es distinto de la educación coactiva, especialmente si emplea métodos de enseñanza unilaterales.

Dichos métodos se enfocan en que la información o conocimiento debe ir en una sola dirección, hacia el estudiante. No suele haber una retroalimentación que permita al profesor saber si los estudiantes asimilaron correctamente la información.

Si bien cada estudiante puede entender una clase, la forma en que este la asimile se verá influenciada por el método empleado por el profesor. Al ser este un método estricto, es muy probable que solo se aprende lo necesario para evitar inconvenientes o pasar una prueba.

Luego están las fallas en la educación coactiva donde se crea un rechazo por el aprendizaje por parte de aquellos estudiantes que no son sumisos. En toda clase hay estudiantes rebeldes, pero en el caso de un aprendizaje forzado, es mayor la probabilidad de que se muestren con firmeza.

La figura de autoridad del profesor se verá afectada por el enfrentamiento con esos estudiantes. Poco a poco deberá buscar nuevas medidas o estrategias de enseñanza que le permitan mantener controlado los instintos naturales del alumnado.

Por otra parte, no es de extrañar que bajo la corriente del aprendizaje coactivo se emplee una filosofía anti-naturalista. En esencia se trata a las personas como netamente malas, y solamente la educación puede dirigirlos por el camino correcto a la perfección.

Al emplear esta educación con niños pequeños con esa filosofía no se obtienen buenos resultados. Lo más adecuado es permitirles su espacio de esparcimiento donde ellos puedan entender las normas y a depender de ellos mismos.

Dicha filosofía hace contraste con la humanista, donde las personas son insuficientes de tal perfección. Es por ello que el empeño en la educación coactiva busca mejorar la condición humana eliminando aquello que pueda igualarlo a los animales, es decir, la previamente mencionada animalidad.


Si te gusta este post, compártelo con tu amigos
Mou D. Khamlichi

Mou D. Khamlichi

Autor

Contenido Relacionado

Más contenido creado por nuestros autores