Inteligencia artificial

Inteligencia artificial IA o inteligencia creada

Por: Mou D. Khamlichi
Actualizado el 15 de abril de 2021
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 En este apartado vamos a adentrarnos en el interesante y no menos emocionante mundo de “la inteligencia creada por el humano”. Dejamos a un lado el concepto que involucra las habilidades naturales presentes en el ser humano, por genética o por desarrollo mediante la práctica.

Para ello, lo ideal es comenzar con algo básico, extraído de Wikipedia: “La inteligencia artificial es la tarea tecnológica llevada a cabo por sistemas automatizados”. En términos de informática y computación, se refiere al sujeto maleable con capacidad para percibir su entorno y realizar acciones que maximicen el logro de estas.

En el lenguaje coloquial, la IA aplica a toda máquina que reproduce tareas cognitivas; tareas que el hombre asociaría con la mente humana, como por ejemplo: percibir, razonar, aprender y resolver problemas.

Tabla de contenidos

Los inicios de la inteligencia artificial

No hay criterios unánimes en torno al verdadero creador de la inteligencia artificial, nacida presuntamente en 1940 sin un autor oficial. En 1950 un matemático británico de nombre Alan Turing, presentó los resultados de su investigación referida a una calculadora con capacidad infinita.

La calculadora de Turing fue de gran ayuda durante la Segunda Guerra Mundial, debido a que se utilizó para descifrar mensajes alemanes codificados. Igualmente, diseñó un método teórico llamado cuestionario de Turing, con el que se predecía si un artefacto podía pensar como un hombre.

Luego en 1956, un especialista en informática llamado John McCarthy, utilizó la frase “inteligencia artificial”, antes que nadie cuando dio una plática en Darmouth. Desde entonces comenzó una acelerada carrera de múltiples inventores que comenzaron a aplicar las tesis de McCarthy junto a las de Turing.

Inteligencia artificial: creación de la inteligencia natural

Con el transcurrir del tiempo, la I.A. fue convirtiéndose en algoritmos creados con la finalidad de ensamblar artefactos que eventualmente simularán capacidades humanas. Hoy día, se sabe que esta es esa tecnología que asusta a numerosas personas, pero es indiscutible que ya se encuentra presente en nuestros quehaceres diarios.

En los ochenta, ciertas técnicas de I.A. fueron trasladadas al mundo empresarial. Aquí se descubrió que con esta se predecirían los precios del mercado bursátil, razón por la cual se resolverían situaciones más complejas.

Luego, en los 80 y 90 las fábricas fueron prácticamente robotizadas, lo que creó una nueva complicación laboral con las personas desempleadas. Estos artefactos tenían la capacidad para modificar completamente las empresas, pero el temor al cambio ralentizó la expansión de estos recién llegados aparatos.

Inteligencia artificial

¿Cómo se introduce la IA en el mercado?

Se sabe que emplear o adoptar aparatos con IA en la industria se ha considerado como un serio ultimátum al trabajo humano. Sin embargo, vemos que la inteligencia creada por el hombre va haciéndose espacios que comparte con humanos, formando equipos sólidos de trabajo.

Hoy día es bastante normal ver cómo esta inteligencia, incorporada a diversas herramientas, desarrollan numerosas tareas que se creian eran reservadas solo a los humanos. Esta variedad de inteligencia va más allá del uso que se le dio en un principio en laboratorios, en centros de pruebas o en test automáticos.

La preocupación creció luego de presentarse un estudio realizado por dos Profesores de Oxford, que a mediados de 2013 lo hicieron público. Este informe indicaba que la mitad de la mano de obra norteamericana, podría ser sustituida por sistemas inteligentes. Mucho se ha debatido antes y luego de conocerse el mencionado estudio, llegando a extremos de hablarse de eventuales catástrofes generadas por “las máquinas”.

Inteligencia artificial versus mano de obra humana

 En los más recientes 20 años se ha incrementado el debate respecto a la necesidad, y si resulta adecuado y hasta moral, usar la IA. Por un lado están los que insisten en un “catastrofismo” por el “ejército de desempleados”, que puede generar la implementación de la inteligencia artificial en las empresas.

Luego, están quienen minimizan cualquier impacto sobrevenido de la innovación tecnológica, y hasta se atreven a asegurar que habrá más empleos de los que  destruiría.

Al final, cuando asumieron que la IA sería algo sin límites que sustituiría las labores humanas. En realidad dejó al descubierto otras cosas, la necesidad del elemento humano en determinadas tareas, la falta de empatía y ausencia total de creatividad de “las máquinas”.

Una tercera opinión se ha abierto camino al exponer que, ciertamente es posible no solo la interacción humano-máquina, sino el trabajar haciendo equipo.

Una supermente mucho más eficiente

Presentado este escenario en pugna, de inmediato toma forma y mayor importancia la tesis que indica que los sistemas automatizados, jamás desplazarán al hombre. Ya existe y está presente la IA, creada por la mente humana. Han formado una supermente que viene desenvolviéndose en paz en todos los mercados.

Este nuevo enfoque deja atrás la visión que sugiere que, la sustitución de humanos por sistemas inteligentes es dañina, dando paso a la dupla máquina-hombre. Dupla que definitivamente está llamada a colaborar mutuamente, complementándose en sus fortalezas y equilibrando las carencias que ambos pueden presentar, formando una supermente.

La nueva visión apunta a que no se deben visualizar las desventajas de la automatización expresadas por los catastrofistas. Lo ideal es concentrarse en el potencial que la tecnología puede ofrecer, para aumentar las diferentes capacidades humanas.

Entonces, antes de pensar simplemente en la instalación de tecnología que arrasará con la mano de obra humana, debe pensarse finalmente en ámbito del negocio.

El hombre como centro de la innovación

La informática definitivamente puede automatizar tareas, aumentar capacidades humanas y tiene un valor agregado para trabajadores y clientes que verán cubiertas sus necesidades más pronto. Cuando publicaron los informes referidos a inteligencia artificial en los años 50, se ha buscado colocar al hombre como centro de esta innovación de la tecnología.

El presidente y director de TBWA en Asia, Tuomas Peltoniemi, ha asegurado que la IA y la humana pueden cohabitar y cooperar juntas; ha insistido en que pueden apoyarse en muchos aspectos, donde la creatividad juega un papel preponderante.

Es normal que se sienta temor frente a cambios rápidos, porque todo avanza, hasta el punto que la tecnología ya nos presenta la realidad virtual. Pero, estos cambios deben ser afrontados con mente abierta, dispuesta a procesar la información que se genera y a saber procesarla sin complejos.

¿Hacia donde avanza la inteligencia artificial?

En los 80 hubo un resurgimiento en el área, liderado principalmente por el aliento impulsado desde los llamados sistemas expertos. Unos sistemas cuya aplicación se limitó a determinadas actuaciones, y cómo impactó la vida de las personas.

Luego de unos avances poco alentadores, en 1990 la inteligencia artificial tomó un impulso y empezó a evolucionar paulatinamente. Esto ha sido posible por el desarrollo repentino de la tecnología, que tocaba directamente a las empresas que comenzaban a innovar.

En esta misma década, la IA tuvo avances poco significativos y una aplicación casi nula en servicios y productos reales. No obstante, acá debemos mencionar a Kasparov, campeón mundial del juego ciencia contra Deep Blue, la computadora de IBM como un evento realmente destacable.

Estos avances estaban lejos de los usos que daría posteriormente el cine, como lo capturado en las películas “Blade runner” y “2001 la odisea del espacio”. Así llegó una especie de “segundo invierno” para la I.A., donde el escepticismo cayó sobre los creativos y cineastas que no entendían la IA.

El verdadero resultado de la inteligencia artificial

Hacer predicciones sobre la IA resulta difícil, y hacer este intento a la tecnología aplicada en ella, es mucho más complicado. Los peritos en sistemas que trabajan en esta área, señalan que no es nada fácil, precisamente por los pasos agigantados con que avanza.

Para hacer un intento por explicarlo, Andrés Torrubia, cofundador de Fixr.com, explica que lo observado hoy día proviene del aprendizaje a fondo. Este aprendizaje no era nada práctico hace algunos años, por eso hacer predicciones resulta complicado aun para quienes se desenvuelven en esta área.

Desde entonces se habla y construyen modelos que realizan un análisis que predice; los mismos han sido aplicados en medicina o a en la elaboración de juegos como Pokemon go. También, se han construido modelos generativos, con capacidad para crear cosas como trazar letras o colorear.

Hoy puede decirse con precisión que el campo de la medicina será uno en donde seguramente se avanzará mucho, según Torrubia. Resulta que el conocimiento adquirido no ha sido desplegado por completo, asunto este que dice mucho sobre lo que podremos ver.

Fuente inagotable de saber – aprender

La inteligencia artificial definitivamente ha resultado un abrevadero inagotable de conocimientos, donde el feedback entre aprender y saber, ha resultado altamente positivo. Hoy día ayuda en el diseño de fórmulas farmacológicas, pero estas deben pasar por los respectivos ensayos clínicos, previos al suministro en seres humanos.

El diseño o formulación de tratamientos y el mismo diagnóstico serán cada vez más automatizados, porque la IA crece gracias a su propia existencia. Serán prognosis médicas detalladas y hasta más completos, que los elaborados por profesionales y expertos competentes, con la observación relevante de no poder explicarlos.

Es probable que dentro de unos 10 años, con la ayuda del aprendizaje automático así como de la misma IA puedan ser explicados estos diagnósticos. En este plano la IA podrá sugerir tratamientos, pero aún no se sabe si serán complicados o no.

Un largo camino por andar en el área médica

Lo que no se debe permitir es que la inteligencia artificial actúe en determinadas áreas sin inspección del hombre, porque toda tecnología es limitada en su accionar. Actualmente, las placas radiográficas, informes médicos, pruebas médicas y cadenas de ADN son automatizadas, gracias a la data que maneja e interpreta la IA.

Los sistemas automatizados están en la capacidad de mostrar tumores con una gran precisión, aun por arriba del profesional radiólogo. Esto no implica que la medicina y todo su campo, en el futuro, vaya a depender de la IA.

Es de advertir que, no es cuestión de realizar un solo test médico automatizado para obtener una diagnosis, se requiere siempre de varias pruebas. Los sistemas automatizados creados o que llegaran a crearse,, indudablemente allanarán el camino que deba transitarse.

Recorriendo el camino en el área médica

La inteligencia artificial tendrá un desarrollo tan amplio en próximos años, que muy probablemente no podamos percibir con certeza cuándo estemos interactuando con un artefacto. Se estima que esta interacción entre máquinas y humanos tiene una certeza y seguridad del 98%, precisamente por los sistemas que existen a la fecha.

Todo apunta a que podremos interactuar con confianza y bastante libertad con la tecnología, teniendo la certeza de estar recibiendo la atención adecuada. Hoy lo estamos viviendo con los asistentes automáticos, y se apunta a dispositivos móviles inteligentes que aliviarán, en mucho, el trabajo de todos.

Se tenía la certeza de que la IA debía ir mejorando con el transcurso del tiempo, debido a que había detalles que no estaban claros. Procesar el lenguaje humano resultaba complicado para estos artefactos, pero se trabajaba para que fuera lo más uniforme y comprensible.

En los noventa se tenía una comprensión de aproximadamente 90% del lenguaje, es decir, que de cien palabras, estos artefactos fracasaban en 10. La relación con las máquinas, dentro de diez años sería mucho más natural, y la IA avanzaría a pasos agigantados.

Hacia el procesamiento de voz y más

Tal fue la predicción en el área, que llegó a asegurarse que en vez de tener que adaptarnos a la IA, esta debería adaptarse a nosotros. Hoy podemos decir qué tan acertada era la visión de los expertos en aquellos momentos, cuando mucho de lo que se estudiaba no tenía una base concreta.

Para entonces, también se predecía con mucha precisión que el procesamiento del idioma natural sería oral y escrito, porque las máquinas podrán escribir muy bien. Otro campo importante en el que la inteligencia artificial ha avanzado mucho y seguirá avanzando, es en el referido a la educación.

Se sabe que los más pequeños tienen sus propios ritmos de aprendizaje. Asimismo, hoy existen aulas con 30 alumnos por cada profesor; así que personalizar una máquina para que atienda esta diversidad de mentes y formas de aprendizaje no es fácil. Para otros aspectos como la detección oportuna de dificultades del aprendizaje o la dislexia, la IA podría hacer desaparecer el concepto de discapacidad.

Recordemos que la IA se activa en búsqueda de conductas o analogías de estas, siendo eso una brecha bastante amplia en comparación con la inteligencia humana. Las personas somos capaces de precisar y marcar las diferencias entre causa-efecto, los sistemas automatizados probablemente lo harán más adelante.

Muchas dudas, pero también muchas respuestas

La complejidad del sistema presente en la mente del hombre, es más grande que la IA. Este “simple aspecto” es la principal razón que lleva a muchos expertos a asegurar, que jamás habrá nada parecido a “una superioridad de los sistemas automatizados”.

Un área permanentemente activa, y motivo de investigación de la inteligencia artificial, es la referida a las limitantes que tienen los sistemas automatizados que existen actualmente. El sesgo humano y la discriminación, es data nada objetiva, que se carga a la IA, y un algoritmo eventualmente podrá maximizarlo.

Se estima que estos aspectos humanos en la data, podrían estar completamente resueltos en breve, gracias a herramientas que podrán detectarlos. La data presente en la IA, versa sobre información que nutre las redes neuronales que van alimentándose con descomunales cantidades de datos.

La aplicación de sistemas automatizados en campos como la justicia, la medicina y la educación, implica el desarrollo de nuevos sistemas. Estos a su vez van aprendiendo individual y objetivamente desde de la información que reciben.

Prototipo de historia sin fin

La personalización de los sistemas automatizados, es un campo realmente amplio; y se trabaja en la construcción de los algoritmos capaces de adaptarlo a cada individuo. Igualmente se está abordando la posibilidad de una aplicación que no sea solamente en el plano digital, sino en sectores que están en pleno desarrollo.

Por esa razón la IA mantiene un permanente desafío consigo misma para ser implementada en bots, y lo comentado podría resumirse en los siguientes puntos específicos:

  • La IA será capaz de crear más fuentes de empleo, que las que presuntamente destruirá.
  • Instrumento invaluable a futuro para las personas en muchas áreas.
  • Cambiará la existencia de las personas al permitirles mejorar su nivel de vida, laboral y hasta médica.

Hay que tener presente que la automatización tecnológica y su desarrollo, van más allá de la simple creación de sistemas eletrónicos. El contexto de la existencia global será impactado de alguna manera, y las percepciones serán diferentes.

Inteligencia artificial

La inteligencia creada nunca será una isla

Pensar que la inteligencia creada puede desarrollarse aisladamente es un error que cometieron algunos, porque siempre estará latente el componente humano. La empatía que eventualmente desarrolla el ser humano, algo completamente ajeno a los artefactos, podría ser no solo un componente adicional, sino una certeza de justicia.

Ayer, hoy, mañana, seguirá siendo una necesidad tener que controlar y ejercer una supervisión directa a la IA. Razón primordial por la que apareció la FATEN o la justicia, autonomía, confianza, educación y no maleficencia, destinada a elaborar y mantener el contro necesario.

Los expertos sugieren que, la creación de algoritmos novedosos debe realizarse en el marco de FATEN; a manera de vigilancia, de que no sea considerado como progreso cualquier avance en el tema.

Existe una confusión hasta en los propios expertos, porque muchos consideran que no toda invención es progreso, si discrimina, si aumenta brechas entre la gente, no ha progresado.

La “reeducación” en inteligencia creada o artificial

Hay y seguirá existiendo mucho debate acerca de lo que eventualmente ocurrirá con la inteligencia creada en diferentes campos, donde tienen que tomarse decisiones trascendentales. Especificamente en el laboral, el trabajo que esta inteligencia presuntamente “va a arrebatar” o qué debe hacerse para no alterar el orden y bienestar de la sociedad.

Algo es cierto, el ciudadano común no está preparado para que esta inteligencia se desarrolle en todos los niveles; se requiere que aun los estudiosos acumulen más experiencia. Igualmente, hace falta desarrollar más lo relacionado con la regulación legal, que evite la proliferación de actos o hechos que presenten conflictos entre leyes y la bioética.

Otro punto es regular el eventual monopolio donde un pequeño grupo de empresas se apropien de la IA, solo por contar con mucho dinero. Donde se pone de manifiesto los riesgos de una mejor tecnología en muy pocas manos, que no sea correctamente desarrollada, ocultando errores en algoritmos.

La IA no posee superpoderes y el entrenamiento constante y la “reeducación” de los sistemas automatizados creados, debe ser el compromiso de los científicos. Con todo el potencial por desarrollar que tiene esta inteligencia, siempre habrá cosas cuya capacidad no le permitirá hacer adecuadamente.

¿Facilitando lo difícil?

Al final de los noventa, fue creada la paradoja de Moravec, en honor al austríaco investigador en robótica. Este científico introdujo la expresión “facilitar lo complicado y viceversa”, asociada a la inteligencia creada.

La creatividad, el amor y la empatía son rasgos casi exclusivos del hombre que, probablemente cueste un poco desarrollar en un sistema automatizado. Expertos aseguran que la IA nunca podrá desarrollar actitudes humanas, no se corre ningún riesgo de que se vuelva en nuestra contra.

Considera que jamás será autónoma porque no aprenden como lo hacemos las personas, solo resuelven ecuaciones y suministran una conclusión. El problema acá es que acostumbramos “humanizar” todo, y cuando vemos que algo resuelve un problema con relativa facilidad, nos asustamos.

Con respecto al aludido riesgo de perder puestos de trabajo, al parecer es una exageración de quienes se dedican a pensar en “las amenazas de los bots”. Recordemos que el ser humano trasciende más allá de un simple reconocimiento de conductas, porque posee habilidades innatas y aprendidas.

Siempre seremos superiores a cualquier máquina

El hombre posee sentido común, puede asociar diferentes elementos y ser consciente de esas diferencias, puede crear, diferenciar algoritmos y hasta llegar a crearlos. En este tipo de situaciones la inteligencia humana manifiesta ser “multidimensional” y bastante compleja. Un sistema automatizado reconoce un perro, más no sabe en realidad qué es un perro.

Sabemos en qué consiste el sentido común, sabemos qué es la capacidad de razonamiento, mientras que los sistemas automatizados tienen un punto débil: pueden ser hackeados. Cuando hacemos la comparación con respecto al reconocimiento de conductas, un bot requiere de muchas repeticiones del mismo ejemplo antes de poder verificar ese reconocimiento.

Son sistemas automatizados supervisados por el hombre que ciertamente, al final resultan más eficientes. Pero con otra gran diferencia: para la inteligencia creada es bastante complejo analizar ciertas habilidades naturales de los niños.

¿Qué es realmente la inteligencia creada o IA?

La IA es la capacidad que posee un sistema informático para imitar conductas mediante algoritmos. Se sabe que reproduce solo en parte, conductas de la mente humana haciendo cosas que, hasta hace poco, solo podía desarrollar el cerebro humano.

En el presente, a muchos escépticos, se les habla de la IA y da la impresión de que le presentáramos una película de ciencia ficción, y no lo creen. Pero simplemente es algo que vemos en cualquier ámbito de nuestra sociedad, y el alcance y el uso de sus aplicaciones, crece exponencialmente.

La inteligencia artificial se presenta en prácticamente todos los aspectos de nuestra vida, la usamos y se percibe a veces; es tan evidente que pasa inadvertida. Podemos verla en los vehículos de Tesla, en los video juegos, los actuales procesos electorales, en los chatbos, en la salud y las medicinas.

Como mencionamos previamente, no se trata de algo recién descubierto. La primera vez que se habló públicamente sobre de IA fue en 1956, lo hizo J. MacCarthy en Dartmouth. Y a pesar de que ha crecido, le queda un largo camino por recorrer hasta llegar a uno de sus límites: IA consciente de sí misma y completamente autónoma.

Hacia los tipos de inteligencia creada

Los expertos no han llegado a un acuerdo respecto a definir unificadamente a la IA, pero existen aproximaciones aceptadas por la mayoría. La Comisión Europea la define como el conjunto de sistemas automatizados que manifiestan comportamientos inteligentes, con capacidad para estudiar su entorno y realizar acciones, con limitada autonomía.

La operatividad de la IA depende de sus sistemas y de los procesos de desarrollo para llegar a ella, así como de los objetivos buscados. Lo que forzosamente nos conduce a tratar el tema de los diferentes tipos de inteligencia creada.

En primer lugar pudiéramos hacer mención a la inteligencia débil y a la inteligencia fuerte. La primera o inteligencia estrecha, se trata de diseños para la ejecución de una tarea específica. El segundo tipo o inteligencia fuerte es el que posee habilidades generalizadas más humanas, y tiene la capacidad de solucionar tareas más complejas.

Tipos de inteligencia creada

Otro tipo de inteligencia creada o artificial es la que sistematizó el profesor de ingeniería de la Universidad de Michigan, Arend Hintze; quien distinguió cuatro tipos de inteligencia, tanto existentes como pendientes por desarrollarse, a saber:

  • Máquinas reactivas: inteligencia creada básica. Estos sistemas no tienen memoria, no aprenden por experiencias propias y no pueden evolucionar. El ejemplo más noticioso para la fecha fue Deep Blue, el computador que jugaba ajedrez, venciendo al campeón Kasparov.
  • Memoria creada limitada. Los sistemas de memoria limitada pueden revisar su memoria, ver el pasado, pero limitada y temporalmente. Pueden guardar la data durante cierto tiempo para luego usarla en su programación. Crean guías de comportamiento, conducta y respuesta nuevas, para usarlas en el futuro próximo. No tienen capacidad para realizar simulaciones completas y perdurables. Un ejemplo típico es lo que encontramos en los vehículos autónomos.

Otros tipos de inteligencia creada

Independientemente de las diversas teorías libremente manejadas por los amantes de la inteligencia creada o artifical, hay algo en lo que sí han coincidido: la tecnología. Efectivamente, se trata de tecnología que ha crecido a pasos agigantados y, por lo que vemos a diario, es mucho lo que le promete el futuro a esta inteligencia.

  • Tesis de la mente. Sistemas cuya inteligencia les permite comprender el funcionamiento del entorno, las cosas, los animales, las personas, e interactuar con otros sistemas. Son capaces de instruirse al ver el comportamiento de seres humanos, deducir diferencias entre deseos, gustos y necesidades. Cuando alcance su desarrollo completamente, sería capaz de interactuar como un ser humano.
  • Inteligencia consciente o autoconsciencia. Por ahora solo es ciencia ficción, porque no existe inteligencia creada que posea autoconsciencia. En su momento estaremos en presencia de una inteligencia que ha logrado desarrollar consciencia de sí misma, podrá reconocerse como un ente independiente. Podrá tomar decisiones autónomas, comprenderá la diferencia entre un aparato inteligente, los objetos, personas y sistemas que la rodean.

Aplicaciones más comunes de la inteligencia creada o artificial

La inteligencia creada o artificial es utilizada en prácticamente todos los aspectos de la vida, y son muchas sus aplicaciones prácticas (no solo Apps). La industria aprovecha esta inteligencia para mejorar sus procesos de ventas, en el área del reclutamiento y selección de personal y variados servicios de atención al usuario, como veremos.

Marketing digital

Se trata de algoritmos que crean estrategias de comercialización para medios digitales, que analiza datos y provee información para construir perfiles profesionales, de consumidores y personales. Permite automatizar procesos de minería y blockchain, gracias al estudio de la información obtenida; esta inteligencia permite predecir las necesidades de la gente.

Es posible construir patrones de conducta tomados de la marca que dejamos en Internet. Es así como actualmente construyen perfiles de personas, pueden segmentarlas y ofrecerles productos y servicios desde la metadata que se cruza en la Web.

Un ejemplo de ello es la publicidad programática: que involucra sistemas digitales que facilitan la negociación y adquisición de espacios publicitarios.

Creadores de contenido

Con programas capaces de generar contenido “antiplagio”; de hecho, existen Webs y aplicaciones que te advierten si un texto ha sido plagiado y el porcentaje plagio que posee.

Selección de contenido

Una inteligencia capaz de analizar y seleccionar contenidos, filtrarlos, organizarlos y difundirlos en la Web.

Email marketing

Novedosas plataformas capaces de generar comunicaciones entre las empresas y sus clientes, desde sus direcciones de correo electrónico.

Atención al usuario

Un tipo de inteligencia que administra secretarias virtuales y algunas de sus tareas; porque pueden analizar la conducta de usuarios para luego ofrecerles la atención deseada en tiempo real. Atender clientes es una actividad que proporciona determinada cantidad de datos que la inteligencia creada analiza para crear servicios que van a ser solicitados.

Ejemplos: los bots, son sistemas informáticos que simulan conversaciones con clientes. Existen los básicos así como los realmente complejos, capaces de sostener un fluido diálogo natural con los usuarios.

En las oficinas de recursos humanos

Las oficinas de RRHH aprovechan los sistemas de inteligencia creada o artificial para elaborar procesos complejos o simples de selección y reclutamiento de sus empleados. Realizan tareas referidas al análisis de datos en las oficinas, agrupa y selecciona información, proporcionando resultados respecto a la data que se le ha solicitado.

Donde ha resultado realmente útil esta inteligencia es frente a los prejuicios cognoscitivos, por cuanto ha eliminado errores en las valoraciones humanas. Es bien sabido que, consciente o inconscientemente, una persona hace valoraciones de diferentes tipos, tomando en cuenta su apariencia física, su aspecto o su conducta.

Esta inteligencia está muy lejos de realizar este tipo de valoraciones; por ejemplo: la sistematización de la asistencia de empleados al trabajo, jerarquización de empleados, obreros, funcionarios, etc.

En el análisis detallado del ausentismo laboral, puede determinar posibles causas y sugerir soluciones. Analiza conducta laboral y categoriza a los empleados que demuestran un mayor rendimiento, los que demuestran capacidades de liderazgo, de trabajo en equipo, etc.

Pros y contras de la incorporación de la inteligencia creada o artificial

“La inteligencia creada o artificial es el tipo de tecnología que muestra mayor evolución cada día”, es la opinión de expertos de Consultora Gartner. Las organizaciones que han implementado esta inteligencia crecieron un 10% en doce meses. Esta consultora incluyó la inteligencia creada o artificial dentro de sus preferencias especializadas en 2020.

Es la tecnología que resulta importante y clave en la Manufactura 4.0, por la cantidad casi infinita de prerrogativas que reporta a las estructuras industriales donde la implementan. Todas las industrias y organizaciones que deseen migrar o transitar el proceso de cambios al mundo digital, adoptarán estos sistemas en cualquier momento.

La tecnología no escapa a los cambios que experimentamos casi a diario en nuestras vidas; y cuenta con una serie de ventajas y desventajas, dependiendo de la óptica desde donde se observe.

Ventajas de la inteligencia creada o artificial, entre otras, tenemos

  • Automatiza procesos complejos que deben repetirse constantemente.
  • Es ajena a los errores humanos.
  • Es más eficaz en todos los procesos y los desarrolla rápidamente.
  • Es inagotable, puede trabajar 24/7.
  • Facilitar el trabajo de las personas con herramientas digitales.
  • Aporta precisión.
  • Mejora el mantenimiento preventivo.
  • Analiza ingente cantidad de información.
  • Extrae información y data relevante.
  • Analiza y crea perfiles para modelos de pronóstico en los más diversos campos como la medicina, conducta social, medio ambiente, etc.
  • Realiza trabajos que resultan imposibles o riesgosos para seres humanos.

Desventajas que puede traer esta inteligencia sin control

  • Mientras más sofisticados sean los sistemas de inteligencia creada o artificial, es más probable la sustitución de mano de obra humana, con el impacto negativo que esto representa en el mercado.
  • Las sugerencias, soluciones y respuestas de esta inteligencia están basadas en algoritmos y análisis de datos e información. Al no ser capaz de improvisar o manifestar creatividad, quedan limitadas a tomar decisiones que vayan más allá del análisis de una simple data.
  • La ausencia de sentimientos y empatía hace imposible su desempeño en tareas donde esas cualidades humanas son fundamentales.
  • Puede usarse con fines ilícitos, como el desarrollo y distribución de software malicioso, estafas digitales o la falsificación de identidad.
  • Su costo puede ser bastante elevado.
  • La disponibilidad de la data puede ser de una manera aislada.
  • Poco personal cualificado y preparado que entienda la envergadura de la implementación de esta inteligencia.

La ética y la inteligencia creada o artificial en pugna

No se trata de una novela, como dijimos líneas arriba, la explosión tecnológica de una inteligencia creada o artificial en el presente siglo fue vaticinada. Muchos científicos lo expusieron así desde tiempo atrás, asegurando que esta inteligencia sería un invento realmente sorprendente, algo extremadamente eficaz y poderoso.

Este poderío eventualmente podría imponerse hasta a la misma inteligencia natural, por eso cabe preguntarse si llegó el momento de fijar criterios bioéticos sólidos. Sobre esto, la Facultad de Derecho de Yalepublicó, en The Yale Law Journal, información sobre las dudas nacidas en los años noventa.

Se dejaba ver lo complejo que sería para un sistema, dar solución a un problema humano complicado, si debe tomar una decisión de “vida o muerte”. Supongamos: una persona conduciendo un auto al que le fallan los frenos, se presentan dos opciones: una calle con siete personas de un lado, y otra calle con una. ¿Sería lícito y/o ético salvar a siete personas, privando de la vida a una?

Más sobre la ética en el mundo de la inteligencia creada o artificial

Siempre va a surgir un problema que represente dificultad a la inteligencia creada o artificial. Supongamos que una joven va al médico para una consulta de rutina; en consulta hay cuatro personas esperando ser trasplantadas, o fallecen.

Dos requieren un riñón, uno necesita un corazón y el último necesita un hígado. Paradojicamente la señorita que fue a su chequeo se encuentra perfectamente sana y es una donante ideal, por reunir todos los requisitos. Surge el siguiente dilema: ¿Sería legal y/o ético salvarle la vida a cuatro personas, pero privando de esta a una?

El hombre solo tiene que hacer un despeje de incógnitas en la ecuación, con especial atención en juicios morales. En estos casos abundan componentes humanos que justificarían cualquier decisión, que por supuesto, llevará una fuerte carga de sentimientos.

¿Qué puede conculir un sistema automatizado?

Para que un sistema automatizado pueda descifrar un dilema de este calibre y logre encontrar alguna decisión, le será francamente complejo, por no decir imposible. He aquí lo realmente serio y porqué la inteligencia creada o artificial debe ser dotada de una data moral o de un ordenamiento ético profesional.

Condicionando la inteligencia creada o artificial

Cuando traspolamos situaciones como las descritas anteriormente, a un plano humano, supone condicionar la naturaleza de los actos de una máquina. El sistema moral supercomplicado que maneja el hombre, supone que esta inteligencia no entendería las acciones amigables en el proceder humano.

Pero, y esto nadie lo pone en duda, es precisamente la bioética lo que soporta a la mayoría de las instituciones. Poder entenderse, aceptarse y comprender los múltiples diseños culturales, es algo que no han sabido cómo incorporalo a la inteligencia creada o artificial.

Al introducir esta inteligencia en diferentes procesos, en organizaciones y/o empresas, debe ser obligatorio blindar esta nueva tecnología, dotarla de valores morales y principios éticos. Este es un trabajo de los creadores de tecnologías, de los encargados de su desarrollo, siendo conscientes de las complicaciones de carácter moral y ético que soporta.

Para culminar, E. Musk y S. Altman, están invitando a líderes en tecnología, a que se aboquen a identificar los dilemas bioéticos y los prejuicios de la IA. Pretenden instituir unas líneas mínimas de acción, en un contexto de conducta moral, donde la inteligencia creada o artificial encuentre cómo desarrollarse con la humanidad.

Referencias:

www.biografiasyvidas.com/biografia/t/turing.htm

www.bbvaopenmind.com/articulos/el-futuro-de-la-ia-hacia-inteligencias-artificiales-realmente-inteligentes/

www.iberdrola.com/innovacion/que-es-inteligencia-artificial

www.agiliacenter.com/inteligencia-artificial-historia/

https://dobetter.esade.edu/es/inteligencia-artificial-futuro?_wrapper_format=html

www.paradigmadigital.com/techbiz/la-ficcion-la-realidad-la-maduracion-la-inteligencia-artificial/

www.xataka.com/robotica-e-ia/que-seran-capaces-inteligencia-atificial-machine-learning-10-anos-mayores-expertos-nos-responden

https://computerhoy.com/reportajes/tecnologia/inteligencia-artificial-469917


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